¿Te sientes incómodo hablando inglés con tu hijo en público?

Imagina que te encuentras en el parque, tu hijo se aleja un poco y necesitas llamarlo. Lo más natural para ti sería hacerlo en inglés, como lo hacen en casa. Pero justo antes de hablar, dudas. Miras alrededor, bajas la voz o terminas llamándolo en español. No es que no quieras hablar inglés. Es que, en ese momento, te sientes raro, incómodo o incluso un poco avergonzado de usar otro idioma delante de personas que probablemente no lo entienden. Si te ha pasado, no estás solo. A muchísimos padres en Colombia les ocurre.

¿Por qué nos pasa esto?
Las razones son muy comunes y completamente humanas: 

a) Sentir que es descortés
A veces aparece la idea de que hablar en inglés frente a otras personas es maleducado, como si estuviéramos excluyendo a quienes nos rodean o “hablando a sus espaldas”.

b) En público, las palabras no fluyen igual
En casa el inglés sale con más naturalidad. Pero afuera, con ruido, miradas y distracciones, puede aparecer un bloqueo inesperado.

c) Sensación de ser “el raro”
En un entorno mayoritariamente hispanohablante, criar hijos bilingües todavía no es lo más común. Eso puede hacernos sentir que estamos llamando demasiado la atención.

d) Miedo a equivocarte
Si no hablas inglés perfecto o te preocupa tu pronunciación, es normal sentir vergüenza de que alguien te escuche, te juzgue o te corrija, aunque en la práctica eso casi nunca ocurre.

e) Miradas o comentarios incómodos
En algunos casos (por suerte, pocos), alguien puede hacer un comentario como “eso los confunde” o mirarte con desaprobación. Esas experiencias pesan y dejan huella.

Aunque muchas de estas razones no tengan una base real, la incomodidad se siente muy real, y puede generar ansiedad.

¿Qué puedes hacer frente a esta incomodidad?
Lo primero y más importante: no te obligues. Si en ciertos momentos hablar inglés en público te resulta demasiado incómodo, está bien elegir tus batallas. Tú conoces tus límites.

Dicho eso, también vale la pena preguntarte con honestidad:
  • ¿De dónde viene esta incomodidad?
  • ¿Es miedo, hábito, presión social?
Muchas veces, cuando nos animamos a intentarlo al menos una vez, descubrimos que la reacción de los demás es mucho más neutral (o positiva) de lo que imaginábamos.

Algo importante a tener en cuenta
Evitar siempre el inglés fuera de casa puede tener algunos efectos no tan evidentes:
  • Tu hijo puede no tener claro cuándo y dónde usar el inglés.
  • Sin querer, puede recibir el mensaje de que el inglés “solo se habla puertas adentro” o que no es tan importante.
  • Se pierden oportunidades valiosas de escuchar y practicar el idioma en contextos reales.
No se trata de forzar, sino de ser conscientes de lo que transmitimos.

Tres ideas para que hablar inglés en público sea más fácil
1. Avisar a tu círculo cercano
Que familia, amigos y conocidos sepan que en casa hablan inglés con los niños ayuda mucho. Incluso, si vas a una reunión, mencionarlo antes puede evitar momentos incómodos.

2. Explicar sin dar explicaciones de más
Si alguien pregunta o comenta, una frase sencilla es suficiente:
  • “Estamos criando al niño de forma bilingüe, por eso le hablo en inglés.”
  • No necesitas justificarte ni convencer a nadie.
3. Recordar que la mayoría reacciona bien
Los comentarios negativos son la excepción. La mayoría de las personas se sorprenden positivamente al escuchar a un niño hablar inglés y suelen hacer comentarios lindos. Ese refuerzo es muy poderoso para tu hijo… y también para ti.

Recuerda
Hablar inglés con tu hijo en público, en un país donde el español es el idioma dominante, no siempre es fácil. Y está bien reconocerlo. Tú tienes la última palabra sobre cuándo, cómo y dónde usar el inglés. Elige lo que te haga sentir más tranquilo, sin perder de vista el camino bilingüe que estás construyendo poco a poco. No tiene que ser perfecto. Solo tiene que ser posible dentro de tu realidad familiar.

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