¿El bilingüismo causa retrasos en el habla?

La verdad detrás del mito
En el camino de la crianza bilingüe, es común recibir consejos de docentes o familiares que, por desconocimiento, sugieren abandonar la enseñanza del inglés. El argumento suele ser el mismo: "Es mejor que aprenda primero español porque se va a demorar en hablar". Sin embargo, es importante separar los mitos de la realidad. El cerebro infantil tiene una facilidad asombrosa para absorber lenguas simultáneamente. El bilingüismo no causa retrasos, sino que construye mentes más ágiles.

La realidad sobre los retrasos en el lenguaje
Es vital aclarar un dato estadístico que la ciencia ha confirmado: el bilingüismo no provoca retrasos en el habla. Los desafíos en el desarrollo del lenguaje afectan a un porcentaje que va del 5% al 10% de la población infantil a nivel global.

Esta dificultad se presenta por igual en niños que aprenden un solo idioma (monolingües) y en aquellos expuestos a dos o más lenguas.

Curiosamente, las estadísticas muestran que este tipo de retrasos suelen afectar con mayor frecuencia a los niños que a las niñas, independientemente de cuántos idiomas escuchen en casa.

El desafío de aprender "el doble" de palabras
Si lo analizamos con lógica, el esfuerzo cognitivo de un niño bilingüe es admirable. Mientras que un niño monolingüe aprende una sola palabra para un objeto (ej. "cama"), el niño bilingüe debe procesar y almacenar dos etiquetas para el mismo concepto ("cama" y "bed").

A primera vista, esto puede dar la impresión equivocada de que el niño bilingüe va "más lento" en español. Sin embargo, no se trata de falta de capacidad, sino de un proceso de acumulación de vocabulario mucho más amplio y complejo.

La adaptación según el entorno: El caso de las interacciones sociales
Los niños aprenden a hablar según la necesidad de su entorno. En nuestra experiencia familiar, notamos cómo el vocabulario se especializa según con quién interactúe el pequeño:

  1. En casa: Aprenden palabras de uso común y cotidiano (clothes, sleep, play) para conectar con sus padres.
  2. En el jardín o parque: Se ven obligados a adquirir vocabulario de interacción social (prestar, ganar, turnos, correr) para jugar con otros niños que solo hablan español.

Si en un momento dado el niño sabe decir una palabra en inglés pero aún no la domina en español, podría parecer que tiene dificultades. Pero la realidad es que su cerebro está trabajando para compensar y equilibrar ambos mundos. Al final, este proceso suele resultar en una comprensión verbal superior a la de los niños que solo manejan un idioma.

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