Si estás criando a tu hijo en Colombia y quieres enseñarle inglés en casa, es normal que te preguntes: ¿cuándo debería empezar? ¿desde bebé o más adelante? La realidad es que no existe un único camino correcto. Hay dos formas principales en las que un niño puede volverse bilingüe: el bilingüismo simultáneo y el secuencial. Ambas formas pueden funcionar muy bien incluso en un entorno donde el inglés no se habla en la calle. Vamos a verlas con calma, sin tecnicismos y con los pies bien puestos en nuestra realidad.
Bilingüismo simultáneo: dos idiomas desde el inicio
Hablamos de bilingüismo simultáneo cuando un niño está expuesto a dos idiomas desde sus primeros años de vida, más o menos durante los primeros tres años.
Por ejemplo:
- Un adulto le habla principalmente en español
- Otro adulto usa inglés desde el nacimiento
¿Qué pasa en el cerebro del niño?
El cerebro infantil no se “confunde” por escuchar dos idiomas. Al contrario: los procesa de forma natural, como parte de su entorno. No es que el niño tenga dos idiomas perfectamente separados desde el principio. Más bien, va construyendo ambos sistemas poco a poco, al mismo tiempo.
¿Cómo se desarrolla el lenguaje?
- Primero aparecen palabras sueltas en ambos idiomas
- Luego combinaciones de dos palabras
- Más adelante, frases cada vez más completas
Todo esto ocurre igual que en un niño monolingüe, solo que con dos lenguas presentes.
¿Mezclan los idiomas?
Sí. Y es completamente normal.
Frases como:
- “Quiero mis shoes para jugar”
- no son un problema ni una señal de confusión.
Lo que pasa es que el niño usa todas las herramientas que tiene para comunicarse. Con el tiempo y más exposición, esa mezcla disminuye sola.
¿Hablan más tarde?
Este es uno de los mitos más repetidos. La mayoría de los niños bilingües dicen sus primeras palabras en edades muy similares a los monolingües, normalmente entre los 8 y 15 meses. Si hay algún retraso, casi nunca tiene que ver con el bilingüismo en sí.
Bilingüismo secuencial: primero un idioma, luego otro
Este es el camino más común en países como Colombia.
Ocurre cuando:
- El niño aprende primero español
- Y más adelante empieza a aprender inglés, por ejemplo en el preescolar, el colegio o en casa con intención clara
¿Cómo vive el niño este proceso?
Cuando un niño ya domina su primer idioma y entra en contacto con un segundo, suele enfocarse en lo esencial:
- Pedir cosas
- Hacer preguntas básicas
- Relacionarse con otros niños
Es muy parecido a lo que hacemos los adultos cuando viajamos a otro país y aprendemos frases clave para defendernos.
Una gran ventaja: la base en español
Tener un primer idioma sólido ayuda muchísimo. Las habilidades que el niño ya desarrolló en español se transfieren y aceleran el aprendizaje del inglés. Estas habilidades consisten en:
- Formar frases
- Expresar ideas
- Comprender reglas del lenguaje
¿También mezclan idiomas?
Sí, sobre todo al principio. El niño usa su idioma fuerte (el español) como apoyo mientras aprende el nuevo. Con el tiempo, generalmente en uno o dos años de exposición constante, logra comunicarse con más fluidez y seguridad en inglés.
Un punto importante con niños mayores
Cuando el aprendizaje del segundo idioma empieza en edades más grandes, como secundaria, el proceso puede ser más exigente. Conversar suele lograrse relativamente rápido, pero el lenguaje académico (leer, escribir, estudiar en ese idioma) necesita más tiempo. Por eso es clave no abandonar el desarrollo del español mientras se introduce el inglés.
Entonces… ¿cuál es mejor?
La respuesta honesta es: ambos caminos pueden funcionar muy bien. Lo que realmente marca la diferencia no es si es simultáneo o secuencial, sino:
- La constancia
- La exposición real al idioma
- El acompañamiento sin presión
Dicho esto, muchas familias sienten que empezar desde temprano es más fácil por razones prácticas:
- Hay menos presión antes de que entre el colegio
- El idioma se vuelve parte natural de la rutina
- No hay que “cambiar” de idioma después de años hablando solo español
Además, algo muy real que vemos en muchas familias es esto: posponer el bilingüismo muchas veces significa no empezarlo nunca.
Lo más importante: empezar, no hacerlo perfecto
Si hay una idea con la que quiero que te quedes es esta:
- No te enredes demasiado en el cuándo exacto.
- Concéntrate en el empezar.
Puede ser desde bebé o puede ser más adelante. Puede ser con canciones, cuentos, rutinas cortas o juegos sencillos.
- Cada palabra en inglés cuenta.
- Cada día es una oportunidad.
El bilingüismo no es una carrera ni una obligación. Es un camino que se construye paso a paso, dentro de tu realidad cotidiana.

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